Tu cuenta queda anotada en la blockchain, y ese registro no lo lleva Olmo ni tu banco: lo puede revisar cualquiera, empezando por ti. Por eso lo que sigue son seis piezas y no seis promesas.
01
El banco custodia. Aquí custodias tú
En un banco tu dinero está dentro de las cuentas del banco, anotado a tu favor. En autocustodia está en una cuenta tuya, y de ahí solo lo saca tu llave.
02
La firma que saca dinero es la tuya
Cada vez que sale dinero de tu cuenta hay que firmar, y esa firma se hace con tu llave. La llave se crea cuando abres tu cuenta y se queda contigo, así que nadie más puede firmar por ti.
03
El permiso dice operar, y ahí se acaba
Cuando decides poner a crecer una parte de tu saldo, le firmas a Olmo un permiso. Ese permiso tiene un verbo y uno solo: operar. No dice retirar, no dice transferir, no dice mover.
04
Tu saldo está en dólares
En USDC, un dólar digital que emite una empresa supervisada en Estados Unidos y Europa, y esa supervisión la compruebas tú en lugar de creérnosla. Verificado en septiembre de 2026.
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Detrás hay una empresa
Olmo es marca comercial de Consulsoft TI S.A.S., NIT 901.608.680-8, constituida en Colombia. Y antes de encender cualquier servicio confirmamos quién eres, como exige la ley.
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Si Olmo desaparece
Tu cuenta se queda donde está, con tu llave, porque nunca dependió de que nosotros existiéramos.